Fachada de edificio corporativo con una cuadrícula de ventanas coloridas
Perspectiva Taligens

Ser en el Mundo Corporativo

La identidad profesional vive en los ojos de otros — y podemos diseñarla intencionalmente.

Identidad Profesional8 min de lectura

Un error común entre los profesionales es la creencia de que sus títulos o certificaciones los califican intrínsecamente para el éxito o para oportunidades específicas. Si bien las credenciales pueden abrir puertas, no definen inherentemente lo que uno puede ofrecer. En lugar de depender únicamente de las calificaciones formales, los profesionales podrían verse a sí mismos como ofertas dinámicas capaces de evolucionar con el tiempo. Este cambio, de una mentalidad estática a una generativa, permite a los individuos construirse como posibilidades, creando propuestas de valor únicas adaptadas a contextos y necesidades específicas.

En esta Perspectiva, abordaremos la relación entre nuestra identidad y las posibilidades. Nuestra afirmación central es que quiénes somos en el mundo — y el alcance de nuestras posibilidades — está mucho más influenciado por cómo otros nos perciben y se relacionan con nosotros que por cualquier característica intrínseca atribuida a nuestra personalidad. Esta perspectiva desafía las nociones tradicionales de identidad, instándonos a considerar el profundo impacto de las relaciones, el contexto y nuestra dinámica.

Ser y Posibilidades

En este documento, los invitamos a explorar la relación entre la identidad pública y la autoidentidad, y su conexión con la noción de posibilidades. Nuestra afirmación central es que lo que define quiénes somos en el mundo (identidad pública) y el espectro de posibilidades que se nos abre, está mucho más influenciado por cómo otros nos perciben, que por cualquier característica intrínseca que podamos poseer, que a menudo se atribuye a nuestra personalidad o a nuestras propias visiones de nosotros mismos (autoidentidad).

Esta perspectiva desafía las nociones tradicionales de identidad, instándonos a considerar el profundo impacto de las relaciones, el contexto y nuestra capacidad para aprender continuamente y desarrollar nuevas habilidades. En lugar de depender únicamente de títulos académicos o calificaciones formales, es mejor entendernos como seres dinámicos que moldean nuestras identidades públicas basadas en el valor que podemos aportar a otros. En otras palabras, vernos como catalizadores de posibilidades para los demás.

Como madre o padre, eres una oferta de seguridad y guía. Como amigo, eres una oferta de oído atento. Como profesional, puedes ser mucho más intencional, decidiendo qué tipo de oferta quieres hacer, a quién y en qué contexto.

Una pieza de juego de madera en la entrada de un laberinto circular
Una turbina eólica solitaria en un campo abierto bajo un cielo parcialmente nublado

Ser y Cambio

Nuestra identidad pública (o quiénes somos en el mundo), vista a través de un lente ontológico, es una construcción dinámica que vive en las mentes de quienes nos rodean, no en la nuestra. A diferencia de la psicología, que tiende a enmarcar la personalidad como un conjunto permanente de rasgos definidos temprano en la vida, la ontología se centra en el poder del lenguaje y las relaciones para remodelar continuamente quiénes somos en el mundo y lo que podemos ofrecer.

Al aferrarnos a nociones fijas de identidad basadas en los rasgos con los que nacemos, limitamos nuestra capacidad de reinvención y quedamos indefensos cuando nos golpean los vientos del cambio. Por el contrario, adoptar lo que llamamos un «enfoque ontológico» abre puertas para reimaginarse y adaptarse a las circunstancias cambiantes. Los beneficios incluyen mayor adaptabilidad, relaciones enriquecidas y mayores oportunidades de creación de valor.

Proponemos que este cambio, de una mentalidad estática a una generativa basada en las ofertas que queremos hacer, permite a los individuos desarrollarse como posibilidades, volviéndose más emprendedores y creando propuestas de valor únicas adaptadas a prospectos específicos y sus contextos y necesidades.

Ser con Otros

Una afirmación secundaria que hacemos aquí es que quiénes somos en el mundo también está moldeado por nuestras relaciones. Puede parecer obvio, pero vale la pena mencionar que somos hijo o hija de alguien, somos padres porque tenemos hijos, somos amigos de alguien, somos empleados porque tenemos un empleador, etc. Estas relaciones crean un espacio de interacción con otros en el que nos convertimos en oportunidades potenciales para ellos.

Lo que podría sorprender a algunos es que nuestra comprensión de la identidad pública no se basa en algo que vive dentro de nosotros (nuestras personalidades) sino en quiénes somos a los ojos de alguien más (sus evaluaciones sobre nosotros). De esta manera, el énfasis no está tanto en mirarnos a nosotros mismos, sino en entender cómo nos perciben los demás.

Vemos esta posibilidad — convertirnos en oportunidades potenciales — como nuestra forma de ser una oferta para otros, seamos o no explícitamente conscientes de ello. Como padres somos una oferta de espacio seguro; como amigos, un oído comprensivo; y como empleados, podemos ser más intencionales y hacer diferentes ofertas según lo que queremos lograr.

Siluetas de personas caminando por una rampa curva dentro de una moderna cúpula de vidrio

Creando Nuevas Posibilidades

El diseño ontológico es la práctica de moldearse activamente en el mundo. En lugar de asumir una naturaleza fija, este enfoque cultiva la capacidad de inventarse y redefinirse continuamente. Se alinea con las realidades dinámicas del mundo corporativo, donde la adaptabilidad y la innovación son esenciales para el éxito a largo plazo.

El núcleo del diseño ontológico radica en la capacidad de ampliar la propia capacidad de hacer nuevas promesas y crear valor. Al desarrollar nuevas habilidades, abrazar diferentes oportunidades y escuchar de cerca las tendencias emergentes, los individuos pueden ampliar sus ofertas de maneras que antes eran inimaginables.

Los psicólogos a menudo argumentan que la personalidad está en gran medida establecida a los dos o tres años. En contraste, la ontología sugiere que la identidad está moldeada por las posibilidades disponibles en el entorno de uno. La capacidad de percibir y actuar sobre estas posibilidades no es fija sino generativa y puede cultivarse con el tiempo.


En un mundo donde lo único constante es el cambio, la capacidad de ver y aprovechar nuevas posibilidades es la habilidad más valiosa de todas.


Una perspectiva Taligens
Diseñando Tu Futuro

Estar en el mundo corporativo no se trata solo de logros profesionales o de la acumulación de credenciales. Se trata del proceso continuo de diseñarse a uno mismo como una oferta única y valiosa basada en las posibilidades que queremos ser para otros.

Al adoptar la perspectiva ontológica, los profesionales pueden ir más allá de las visiones deterministas de la identidad, reinventarse continuamente y crear relaciones significativas y generativas. En un mundo donde lo único constante es el cambio, la capacidad de ver y aprovechar nuevas posibilidades es la habilidad más valiosa de todas.

¿Listo para diseñar tu futuro profesional?

Exploremos qué es posible para ti y tu organización. Nuestros socios están listos para escuchar.

Agenda una conversación